viernes, 1 de agosto de 2014

No abandones la lactancia porque es un triunfo para toda la vida


Definitivamente, la lactancia materna es un triunfo para toda la vida, mi peque y yo acabamos de cumplir dos años de lactancia exitosa, a pesar de las críticas y sobornos para que deje de amamantar, jamás me he dejado llevar y en este sentido, hemos logrado 24 meses de una inversión asegurada y felicidad absoluta.

Mi único consejo para las mujeres embarazadas y madres que están amamantando es que se dejen llevar por su instinto de madre y hagan lo que el corazón les dicte, no lo que los demás les digan, incluyendo al pediatra. Les cuento brevemente lo que desde hace cuatro meses para acá venimos experimentando con la tetica mi peque y yo, incluyendo a su padre que siempre ha sido un factor fundamental para nosotros en este proceso.

Hace cuatro meses, como comenté anteriormente, mi esposo tuvo que alejarse de nosotros por asuntos laborales y decidimos en conjunto que para dormir más a gusto (ya que me quedaría sola con el niño por tres meses), la tetica ya no se la ofrecería para dormir sino en el transcurso del día o temprano en la noche; a veces, le daba la teta para dormir porque veía que me la pedía con muchas ansias y entendía que estando solos él y yo había una ausencia y que extrañaba a su padre, así que la tetica compensaba mil cosas.

Llegó el momento de partir hacia el encuentro, pero el destino nos jugó una mala pasada e Inmigración devolvió al pequeño porque faltaba una firma en el permiso de viaje (nadie se dio cuenta hasta ese momento) y yo tuve que viajar sola porque había pagado exceso de equipaje y las maletas ya estaban montadas en el avión, así que partí con mucho dolor hacia mi nuevo hogar donde mi esposo me esperaba, sin sacaleches y con terribles ganas de devolverme a buscar a mi bebé que quedó al cuidado de mi mamá (un gran alivio para mi). 

Mientras tanto, resolvíamos en la embajada el asunto de regresar sin inconveniente con un documento de peso para poder salir del país con el peque. Pasaron diez días y volví al reencuentro, pasé toda la mañana haciendo gestiones del viaje con él a su lado y mi madre, llegamos a casa y lo primero que le ofrecí fue la teta. Diez días fueron suficientes para que mis pechos olvidaran la fuerza de su succión, sentía sus dienticos e incluso, el dolor y la molestia se apoderaron de mis pezones, todo esto me hizo evocar ese primer encuentro luego de su nacimiento, pero mucho más leve. 

Otra madre quizás hubiese abandonado la lactancia en seco, pero mi instinto de madre no dejó que eso pasara, lo vi como una experiencia positiva y recordé que mis pechos están llenos de vida, además, él no buscaba alimento sino el calor y la cercanía que el pecho le brindaba luego de haber pasado diez días sin mamá o papá.

Pasados tres o cuatro días dándole teta nuevamente las molestias en todo sentido cesaron y todo volvió a la normalidad. Nos llegó el día definitivo para partir y todo salió perfecto, volvimos al reencuentro con papá y a iniciar nuestra nueva vida, en un país con un clima un poco más caliente y húmedo,  y sin la compañía de la familia, un poco duro pero alegres por estar juntos de nuevo.

No sabemos realmente qué sería lo que le afectó, si el calor, la humedad, el ambiente que dejó y que quizás extraña, la emoción de ver a su padre luego de tres meses de ausencia, lo único cierto es que desde el mismo momento que pisó tierra su apetito se fue por completo y hasta ahora (casi un mes después) no ha recuperado su forma habitual de comer (probaba hasta piedra y siempre pedía su comida a la hora), así que la preocupación siempre va a estar presente pero me he siento aliviada porque la teta está presente a la orden del día. 

Además, le he escrito a su pediatra y me ha dicho que los períodos de adaptación pueden durar hasta tres meses, que lo no obligue a comer (nunca lo he hecho, le ofrezco comida pero si no la toma no me amargo por eso), pero que no deje de darle el pecho, y es que como es bien sabido, la leche materna es una sustancia viva, capaz de transformarse para adaptarse a las necesidades específicas de cada niño y los cambios que tiene en su composición ocurre durante todo el proceso de lactancia; así que nada me preocupa porque yo sé perfectamente que él está recibiendo los nutrientes necesarios a través de mi leche, yo sólo me aseguro de alimentarme bien e hidratarme lo suficiente. Claro, él también pide mucho líquido y ha venido comiendo unas que otras cositas, pero nada relevante, así que no lo presionaré mientras se adapta y continuemos con el pecho, porque les cuento que él jamás ha perdido vitalidad y tampoco peso en este tiempo que llevamos acá. 

Antes de venirme, visité una amiga que me comentó que una comadre de ella tenía un poco más de un año amamantando pero complementado con fórmula y que un día se cansó de que la niña le pidiera tanta teta y se roció pimienta en los pezones, la bebé rompió relaciones inmediatamente con los pechos y adiós lactancia. Para mi, un testimonio desgarrador, no sé porque las madres actúan así, no saben las consecuencias de un destete irrespetuoso ¿será que la sociedad las presiona demasiado y se dejan llevar por esa avalancha de opiniones descalificatorias en contra de la lactancia? Vuelvo y repito: no abandones la lactancia sólo porque te lo dice tu familia, tu círculo de amigos o del trabajo, nada debe detener ese acto que no sólo ofrece alimento sino amor, apego, seguridad y salud de por vida.

Por si quieres leer mis otros post sobre lactancia, aquí te dejo los enlaces:








Adicionalmente, me uno al Carnaval Bloguero que ha organizado Pilar Martínez desde su blog Maternidad Continuum, desde aquí puedes acceder para conocer más historias maravillosas sobre la lactancia materna. 

5 comentarios:

  1. Felicidades por tu éxito en la lactancia y como tú dices hay que hacer lo que te dicte tu corazón y tu sentido común. Lamentablemente al ser madre primeriza y no tener experiencia mi lactancia materna fue un desastre. Si pasas por mi blog, allí lo explico. Por supuesto, también soy una ferviente defensora de la lactancia materna.
    Un fuerte abrazo!

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    1. Muchas gracias!!! es cierto que los inicios no son nada fáciles pero compaginarla con el ámbito laboral tampoco, por eso muchas madres abandonan la lactancia antes del tiempo establecido, sumado a los comentarios de la gente (incluso del pediatra). Por eso, mi consejo más sabio es que se dejen llevar por su instinto y los mensajes que reciben de sus bebés (realmente quieren ser destetados o aún no están preparados).

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  2. Dejando de lado las medidas extremas de destetes que has oído de otras bocas y concentrándome en lo positivo, te digo que nosotras tenemos 21 meses de lactancia, aunque nunca pudo ser exclusiva, la hemos disfrutado igual que si lo fuera. Un abrazo desde Budapest

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    1. Guao!! 21 meses de lactancia es bastante, aunque no sea exclusiva estás brindándole muchísimo... Abrazos!!

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  3. Hola wow que terrible 10 días sin bebe pobresito el y tu qué difícil ha de ser. Y eso de la pimienta k horror. Yo pienso k si la gente no para de meterse en la vida de uno a partir de que dices k estás embarazada es como si dijeras digame que hacer con mi vida uff la gente opina de todo y te dice no lo metas a la cama, dale agua, te tiene la teta de bobo y que a mi no me molesta si me tiene de bibo es xk me necesita, que le de formula k a lo mejor llora xk se quedó con hambre. Yo si le complemento a veces con cereal o cuando no estoy mi madre ke da xk no me sale mucha si me extraigo. Pero cuando dí a luz estuve una semana adicional sin bebe internada en la k no pude ni sacarme leche pero después de muuucho esfuerzo fui quitándome formula y dandole mas pecho hasta k logre lactarlo full desde sus 3 meses hasta mi tia todavia tu le das teta y con cara de reprobación y yo sí todavia tiene 3 neses hello ya llevo 6 meses y digo k sigo hasta que llegue a la universidad jiji.

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