Cuando somos madres, las toallitas húmedas son grandes aliadas no sólo a la hora de cambiar el pañal, sino que te sacan de apuro cuando te encuentras en la calle (o incluso en casa) y necesitas limpiar el desastre que tu peque ha hecho en su ropa o en la de nosotras, o donde quiera que haya ocurrido el incidente.





