lunes, 21 de enero de 2013

¿Cómo sobrevivir al cambio de pañal?


Cuando estaba embarazada me preguntaba constantemente cómo sería cuando llegara el momento de colocarle el pañal a mi bebé y no sucumbir ante ese primer intento; mi preocupación era notable debido a que yo no tenía ninguna experiencia porque no habían niños pequeños en la familia con quien yo pudiese practicar, así que confieso que nunca había colocado un pañal en mi vida.

Constantemente pedía asesoría a mi mamá y a las compañeras de trabajo, quienes me decían que luego uno agarraba la práctica y la cuestión era pan comido; pero yo no estaba muy segura, pues no veía la cosa tan fácil y hoy a seis meses del nacimiento de Copi digo que cambiar un pañal tiene su técnica, la cual se desarrolla por etapas.

Al principio, tienes que lidiar con varios cambios al día, porque los recién nacidos son como unos paticos. Aquí hay una ventaja y una desventaja: la primera es que los bebés los puedes asear fácilmente porque no se mueven tanto, en cuanto a lo segundo, gastas muchos pañales en un solo día y es un doble problema: mayor gasto monetario y más contaminación para el planeta, a menos que utilices los de tela. 

Lo que si recomiendo es que el primer pañal del pequeño lo coloques acompañada de alguna persona, puede ser tu esposo, mamá, suegra, una enfermera o algún familiar o amiga cercana, porque los bebitos son muy delicaditos y frágiles, y por más que sea estamos vulnerables luego de un parto o cesárea.

Entramos en una siguiente etapa, poco a poco los bebés van regularizándose y para cuando pisan el tercer mes comienzan a evacuar de dos a una vez al día; por lo que se aligera un poco la cambiadera de pañal, así que doble alivio (para ellos y para nosotros también).

Con el transcurrir de los días los chiquitos van desenvolviendo su cuerpito, agarrando movimiento como quien dice y ya no hay quién los pare. Entre los cuatro o cinco meses se voltean totalmente y sucede muchas veces cuando no les hemos quitado aún el pañal y de paso, comienzan a deslizarse, entonces nos damos cuenta que el cambio de pañal no es tarea fácil.

Entramos en otra etapa y la cosa se complica un poco más, porque a cada rato quieren voltearse y jugar, o en algunos casos quieren gatear, mientras uno trata de enderezarlo rápidamente para que no hagan una travesura, ya que están rueda libre, como dicen popularmente.

Cuando atraviesan los ocho o nueve meses son aún más activos y la verdad es que hasta se molestan en el momento del cambio, muchos gritan o lloran y hacen una verdadera batalla para no dejarse colocar un pañal limpio. Aquí es donde los padres o las personas que están al cuidado del nene deben armarse de paciencia.

Luego viene otro proceso, entran en una etapa de transición entre gatear y caminar, entonces van descubriendo las maneras de como zafarse del pañal y vaya esto si es agotador, porque muchas veces encuentran a sus pequeños con medio pañal puesto o con el pañal en el piso mientras el bebé se encuentra en otro rincón de la casa, nos percatamos que fueron halándose poco a poco los cierres hasta que ya no queda vestigio que sirva del pañal si es desechable y ahora lo que queda es esperar que llegue el momento u optar porque de verdad comience a hacer sus necesidades en la bacinilla o en el W.C. con ayuda de un adaptador (un asiento especial que se acopla al inodoro del baño).

Allí viene una lucha tanto para padres como para los bebés, que para unos se hace más corta y para otros más larga, igual de vez en cuando se debe utilizar el pañal, sobre todo en las noches y en las salidas a pasear para evitar accidentes.

Como vemos, el asunto va por etapas y la mejor herramienta con la que contamos los padres es con la paciencia. De todos modos aquí te dejo algunos tips para ayudarte con los cambios entre pañal y pañal:
* Tener todo a la mano a la hora del cambio de pañal (toallitas húmedas fuera del empaque, toalla para secar su piel, agua del grifo a temperatura, pañal abierto).
* En caso de que se haya mojado o manchado la ropa a causa de lo que está dentro del pañal y tenemos que retirársela, esperar unos segunditos luego de desvestirle porque este vaivén también es un poco molesto para ellos, y así estarán más dispuestos al cambio de pañal; para esto es necesario dejarlo en un cambiador plástico.
* Dejarle unos segundos o máximo un minuto sin pañal cuando tienen menos de un año para que su piel respire y ellos descansen un poco, debido a que tener esto todo el día debe ser una molestia para ellos, aunque estén acostumbrados. Procura dejarle acostado en un soporte lavable porque nunca se sabe si en ese momento llegan a hacer alguna travesura porque se sienten mucho más cómodos. Verás la diferencia cuando le coloques de nuevo el pañal, estará mucho menos irritable.
* Es bueno colocarle música suave (si en el embarazo le llegaste a estimular con música, entonces coloca esa misma), esto lo relajará un poco.
* Puedes cantarle una canción que normalmente él escuche para que tu voz le tranquilice un poco.
* Igualmente, puedes hablarle sobre lo que estás haciendo e imitar sonidos que él haga para que se sienta tomado en cuenta, esta interacción hará que se olvide de lo molesto del cambio de pañal.
* Dale algún juguetico que él pueda manipular y morder mientras haces el cambio, esto le distraerá un poco.
* Tener un móvil encima del cambiador es una buena opción para que se entretenga con la música y el movimiento.
* Si el bebé tiene un gimnasio, una alternativa es cambiarlo dentro de este, para mantenerlo allí adentro distraído y podamos maniobrar sin tanto trabajo. Eso si, le colocamos el cambiador plástico para que no ocurran accidentes.
* Cambiar el pañal entre dos personas siempre será mucho más fácil, si tienes a alguien que te de una ayudadita no esperes a pedírsela. 
* Cuando soltemos las cintas del pañal no retirarlo de zopetón, esto permite asegurarnos de que no va a orinarse porque sienten frío cuando les desvisten o porque tienen mayor comodidad; así evitamos salpicaduras y tanto el trabajo como la molestia son menores.

Estas son las recomendaciones que les dejo, mi esposo y yo las seguimos al pie de la letra, las hemos descubierto poco a poco y en diferentes momentos funcionan cada una de ellas, sólo debemos aprender a descifrar el estado de ánimo o las necesidades de nuestro bebé. Espero que también les sirva de ayuda.  

4 comentarios:

  1. Buenos consejos para padres primerizos!.
    Un saludo para ti!

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  2. Muchas gracias Mami de una Monita!!! Siempre hemos de compartir nuestras experiencias con las demás personas... Muchos besos a ti y a la Monita también!!

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  3. Incluso cuando has cambiado miles de pañales en el trabajo, cuando toca cambiar a tu propio bebe somos como novatas.Gracias por la información!!

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  4. Estamos para apoyarnos Lianxio!!!por eso siempre dicen que no dejen pasar mucho tiempo entre buscar un muchacho y otro para que no nos desacostumbremos a los pañales!!!

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